En general, los fogones suelen cerrar una actividad al aire libre, o por lo menos se corresponden con el momento culminante de un campamento o jornada. Por eso es importante anticipar en la planificación cualquier cosa necesaria. La primera regla para un fogón es que puede empezar más o menos y mejorar, pero si empieza bien y termina más o menos, el objetivo no va a estar cumplido.
Para no tener éste problema, se pueden hacer varias cosas. En primer lugar, hay que pensar muy bien el orden de las actividades. Mezclando algunas canciones y juegos más movidos con otros más tranquilos, se puede ir subiendo de nivel hasta que el final sea todo alegría. En éste sentido hay que tener en cuenta qué canciones le gustan más al grupo, porque van a ser esas las que generen más "fiesta".En segundo lugar, es importante la duración. Es mejor que un fogón sea corto y entretenido, porque si es largo puede hacerse lento o los participantes pueden perder la concentración, con lo cuál los mejores juegos se deslucen.
Otro detalle importante: es bueno que todos los dirigentes participen del fogón; pero es bueno que haya una persona que "organice" el fogón. Esa persona será la encargada de avisar con anticipación a los demás qué les toca hacer.
Espero que ésta primera entrega les sirva; en cualquier momento viene la segunda. ¡Nos vemos!




